La senadora Mayuli Martínez Simón, respaldada por el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, lanzó una serie de exigencias contundentes al gobierno federal: detener de inmediato la operación del Tren Maya por los riesgos estructurales, abrir investigaciones por presuntos actos de corrupción en su construcción y ordenar una inspección urgente en materia ambiental ante el posible daño irreversible al sistema de cuevas y cenotes del sureste mexicano.
Durante conferencia de prensa, la legisladora sostuvo que este proyecto representa un cúmulo de promesas incumplidas. Recordó que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el tren sería rentable, autosuficiente y no costaría a los mexicanos, sin embargo, hoy depende de subsidios públicos.
Detalló que en 2018 se estimó un costo de entre 120 y 150 mil millones de pesos, pero actualmente supera los 500 mil millones, acompañado de señalamientos sobre una presunta red de corrupción en su construcción, vinculada a Pedro Salazar Beltrán y Amílcar Olán.
En el plano financiero, destacó que en 2025 el Tren Maya reportó pérdidas por más de 3 mil 500 millones de pesos, mientras que el Grupo Mundo Maya acumuló más de 2 mil 500 millones de pesos en pérdidas por baja ocupación hotelera, sumando más de 6 mil millones de pesos en números rojos en un solo año.
“No hay autosuficiencia, todo está siendo subsidiado, a los mexicanos nos está costando la obra, pero aparte, la operación del Tren Maya.”
Asimismo, alertó sobre fallas en la operación y seguridad del proyecto, al registrar incidentes como descarrilamientos en Tixkokob (2024), Bacalar (2025) e Izamal (2025), así como hundimientos recientes en el Tramo 5, entre Playa del Carmen y Tulum, donde incluso se han tenido que instalar estructuras metálicas para sostener la vía.
En materia ambiental, la senadora advirtió que la obra fue construida sin estudios suficientes, sin medidas de mitigación y sin respetar normas ambientales, poniendo en riesgo ecosistemas únicos como Sac Actún, el sistema de cuevas submarinas más grande del mundo, con más de 345 kilómetros de extensión, que alberga vestigios humanos de más de nueve mil años, así como restos de fauna prehistórica.
“Esto que han visto acá es lo que está debajo del Tren Maya, en donde tenemos aguas transparentes, cenotes que alimentan el azul turquesa del Caribe mexicano, del cual quienes somos de Quintana Roo nos sentimos orgullosos…, porque en Quintana Roo no vivimos del turismo, vivimos de nuestros recursos naturales.”
Subrayó que el Tramo 5 atraviesa un terreno kárstico, altamente poroso y frágil, lo que representa un riesgo permanente para la seguridad de los usuarios, especialmente ante la posibilidad de que se implemente un tren de carga que implicaría mayor peso sobre la infraestructura actual.
“No quisieron escuchar a los expertos, a biólogos, a ingenieros, a gente especialista en decir que no se podía hacer esta obra en este tramo de Quintana Roo por ser tierra kárstica.”
Ante este panorama, la legisladora anunció que presentará un exhorto formal a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente para que realicen una inspección e investigación inmediata, se implementen medidas correctivas y se frene el daño ambiental.
“Exigimos que de manera urgente se detenga el Tren Maya en el tramo cinco, si no va a haber una catástrofe en donde pueden perder vidas humanas quienes están transitando en ese tren, en esas condiciones”, finalizó.







