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Entrega de ex funcionarios a EU no pone en riesgo a México o a Morena: Sheinbaum

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó que la entrega del ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa Gerardo Medina y del antiguo secretario de Finanzas del gobernador Rubén Rocha, Enrique Díaz, represente un riesgo para México. “Ellos decidieron entregarse”. También consideró que no hay peligro de que a Morena se le considere organización terrorista por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, porque en México se combate a esas organizaciones criminales.

“Nadie nos puede acusar, nadie absolutamente, de que no hayamos actuado en contra de los grupos delictivos porque hemos detenido a 50 mil personas. Además, se han enviado 92 (capos) de todos los grupos a Estados Unidos; se ha actuado contra todas las bandas, lo que no ocurrió con Felipe Calderón”, declaró.

Acusó a la derecha y a los intelectuales del pasado de ser quienes promueven esa campaña –de manera muy mentirosa– de que hay un narcogobierno y un narcoestado. Son los que en su momento estuvieron de acuerdo con la guerra contra el narcotráfico de Calderón y con la participación directa de agencias estadunidenses en nuestro territorio actuando con la Secretaría de Marina. Eso ya cambió; ahora se prioriza la soberanía nacional que tanto le ha costado al país, que tiene además una Presidenta que “no baja la cabeza”.

–La principal persona que habla sobre que México está gobernado por narcos es el presidente Trump.

–El presidente Trump lo ha dicho, pero cada vez que hablamos no me lo dice a mí. Ha dicho que en México hay gobiernos de narcos, pero no se refiere a la Presidenta. Y además siempre le he dicho: “no es cierto, presidente Trump. En México gobierna el pueblo”.

Consideró que el hecho de que sistemáticamente importantes funcionarios de la administración Trump señalen la presunta penetración del crimen organizado en las estructuras de gobierno mexicanas forma parte de la creación de su narrativa.

Como parte de la conversación telefónica que sostuvo con Trump, se pactó que vendrán tres importantes funcionarios de su administración: el nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin (21 de mayo), y la directora de la Oficina de Política Nacional contra las Drogas, Sara Carter (25 de mayo). Ella fue la que elaboró el documento de estrategia de combate en la que se reconoce el problema de drogas en Estados Unidos (además del representante del país vecino en el tratado comercial, Jamieson Greer, el 27 de mayo).

“Nos interesa mucho hablar con ella. ¿Cuál es la mejor manera de ayudarnos? Disminuyendo el consumo, evitando que entren armas a México y combatiendo a los cárteles en Estados Unidos. Como he dicho, ¿quién vende la droga allá?”

–¿Qué riesgos ve de estas personas que se entregaron en torno a lo que pudieran declarar allá?

–Ningún riesgo, ninguno. Fue una decisión de ellos entregarse.

–¿No ve riesgo de que Morena sea declarada organización terrorista por los presuntos vínculos que tiene con los cárteles del narco?

–No, ningún riesgo.

Señaló que en México no tenemos nada que esconder y no se hace ningún pacto de ningún tipo ni con criminales de cuello blanco, ni con criminales comunes, ni con criminales de la delincuencia organizada.

En México, sólo en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se arrestó a 39 altos dirigentes de distintos grupos delictivos y, en total, a 666 ligados directamente al crimen organizado, además de 45 mil detenidos. Y en éste, van 672 vinculados a organizaciones delictivas, de los cuales 56 son muy relevantes. Ha habido cerca de 50 mil detenidos.

Reviró las críticas estadunidenses subrayando que si quieren ayudar a México, que lo hagan proporcionando información para que las instituciones mexicanas actúen en territorio nacional.

Además, es imprescindible que atiendan el alto consumo de drogas que hay en Estados Unidos; detengan el flujo ilegal de armas a nuestro país porque fortalece la capacidad del crimen organizado; que combatan en su país a los cárteles de la droga y detengan el lavado de dinero producto de las ganancias de la actuación del narcotráfico en la región, “porque cuando se vende la droga en Estados Unidos, ¿dónde queda ese dinero? Coordinación, pero cada quien en su territorio”. Afirmó que su gobierno tiene autoridad moral y política, además de que cuenta con respaldo popular.