En su primer mitin como coordinador estatal del PAN, el alcalde con licencia de Chihuahua centró su discurso en la inseguridad, criticó la estrategia federal y defendió el uso de tecnología para combatir al crimen organizado.
Con un discurso centrado en la inseguridad y el combate al crimen organizado, Marco Bonilla lanzó una advertencia durante el mitin que encabezó el sábado pasado en el Centro Histórico de Ciudad Juárez: “No vamos a permitir que Chihuahua se convierta en Sinaloa”.
El alcalde con licencia de Chihuahua y coordinador estatal del PAN para la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad utilizó el escenario para colocar la seguridad como uno de los ejes de su discurso político, al advertir sobre el riesgo de que los grupos criminales impongan sus propias reglas y afecten la tranquilidad de las familias.
“Nos dicen que no quieren que en Chihuahua pase lo que pasa en otros estados. Nos dicen que no quieren que Chihuahua se convierta en Sinaloa, donde el crimen impone su ley, donde a veces, desde el mismo gobierno, nadie puede ir tranquilo”, expresó ante los asistentes.
Bonilla también arremetió contra la estrategia federal de seguridad y cuestionó la política de “abrazos” hacia los delincuentes. “A los delincuentes no se les abraza, mucho menos se pacta con ellos. A los delincuentes se les enfrenta con toda la fuerza del Estado”, sostuvo.
Como parte de su planteamiento, defendió el uso de tecnología e inteligencia para enfrentar a las organizaciones criminales y destacó la Torre Centinela, proyecto de vigilancia y monitoreo impulsado por el Gobierno de Chihuahua como parte de su estrategia de seguridad.
En su mensaje, el panista también buscó proyectar una imagen de apertura hacia los habitantes de Ciudad Juárez, al afirmar que la ciudad no pertenece a ningún partido político. “Juárez no tiene dueño, Juárez no es de ningún partido, Juárez es de cada juarense”, dijo.
El mitin representó el arranque público de las actividades de Bonilla al frente de la coordinación estatal panista, en un acto al que asistió la gobernadora Maru Campos y que reunió a integrantes de la estructura del partido en una ciudad clave para la disputa política rumbo a 2027.
La seguridad se perfila así como uno de los temas centrales de la estrategia política del PAN en Chihuahua. Días antes del encuentro, Bonilla había denunciado presuntas amenazas contra militantes panistas que buscaban registrarse en el proceso interno del partido en la zona noroeste del estado, un señalamiento que sumó tensión al escenario político.







