Inicio TECNOLOGIA Huawei ya inventó el móvil que se pliega dos veces.

Huawei ya inventó el móvil que se pliega dos veces.

El formato triplegable ha venido para quedarse: Huawei presenta el Mate XTs, la segunda generación de su móvil más ambicioso

En lugar de un nuevo chip Kirin, Huawei reutiliza su último con una mejora del rendimiento desde el lado de HarmonyOS

El primer triplegable de Huawei abrió una nueva categoría de smartphones, una que también llegó a Europa. Causó un furor inicial sin precedentes en China, y posteriormente otras firmas se atrevieron con diseños similares. Ahora, la compañía número uno en su país natal acaba de desvelar la segunda generación: un Huawei Mate XTs que más bien es una renovación de su interior

Un formato tres en uno. La magia del Mate XTs reside en su mecanismo de doble bisagra: conserva lo mejor de su predecesor para transformarse en diferentes formatos. Desplegado por completo, ofrece una pantalla X-True de 10,2 pulgadas con resolución 3K y refresco LTPO.

Un primer pliegue lo convierte en una tablet compacta de 7,9 pulgadas, y el segundo termina en un formato más convencional de smartphone con 6,4 pulgadas. Según Huawei, el dispositivo tiene una relación pantalla-cuerpo del 92% en su frontal.

Kirin como símbolo de independencia. No es nuevo que los chips de Huawei son un icono y foco principal de la compañía en la actualidad. Tras años de dificultades por las sanciones estadounidenses, Huawei ha ido lanzando diversos procesadores desde su división HiSilicon. El Huawei Mate XTs, sin embargo, vuelve a usar el Kirin 9020 que debutó con los Mate 70. El rumoreado Kirin 9030 deberá esperar algo más, al menos hasta el lanzamiento del Mate 80 Pro.

Aunque, como novedad, el fabricante compartió detalles sobre este chip, información que tradicionalmente quedaba reservada para posteriores desmontajes de la comunidad. Queda claro que ya no tienen nada que esconder.

En el software, como no podía ser diferente, HarmonyOS Next en su versión 5.1 da vida al nuevo triplegable. Este promete un rendimiento un 36% superior a la generación anterior, consolidando el ecosistema propio que Huawei ha estado construyendo estos últimos años. Al presumir de un mayor rendimiento con un chip ya conocido, se presuponen mejoras del software, un  “arma” que Huawei necesita dados los límites de la industria china de semiconductores.