Edición 247 Año 11; Chihuahua, Chih. México Fundador: Javier Salinas †, Gerente General: C.P. Irene Quintana

Un cancer contagioso está acabando con el demonio de tasmania

El demonio de Tasmania sufre un cáncer facial contagioso que le está llevando a la extinción. Científicos españoles acaban de encontrar la clave de su desarrollo y un posible tratamiento.

El demonio de Tasmania es un marsupial carnívoro enorme. Tiene el tamaño de un perro pequeño, con un cuerpo robusto y musculoso y su piel está cubierta de pelo negro.

Los primeros exploradores europeos de Tasmania lo llamaban «cachorro de Belcebú», impresionados por sus chillidos nocturnos.


El demonio de Tasmania tiene la mordida más fuerte por unidad de masa corporal de cualquier mamífero viviente del mundo.
Sus dientes y mandíbulas son similares a los de las hienas, y tienen una mordedura excepcionalmente fuerte para su tamaño, con un cociente de fuerza de mordida (BFQ) de 181 (el jaguar o el tigre, por ejemplo, tienen una mayor fuerza de mordida, pero son mucho más grandes, con un coeficiente de 137 y 127, respectivamente). El demonio de Tasmania tiene la mordida más fuerte por unidad de masa corporal de cualquier mamífero viviente del mundo.

En el siglo XIX se le asignaron nombres como Sarcophilus satanicus (amante de la carne satánico) y Diabolus ursinus (oso diabólico), y ha llegado hasta hoy un nombre que aterra: demonio de Tasmania

Fueron considerados una amenaza para el ganado, y cazados por sus pieles hasta llevarlos al borde de la extinción. Ahora solo existen en Tasmania, donde son considerados un auténtico símbolo.


Comen en grupo. Un momento en el que pueden causarse heridas entre ellos.
En 1941 pasaron a tener la consideración de especie protegida y recuperaron su población; sin embargo, desde finales de los años 1990, un contagioso cáncer facial les ha reducido drásticamente y amenaza el fin de la especie. El cáncer se lo provocan ellos mismos.

Los tumores faciales de los demonios (Devil Facial Tumor Disease, DFTD en sus iniciales en inglés) se desarrollan por transmisión de un demonio a otro al morderse durante las peleas territoriales o en las épocas de celo.

A esto contribuye un sistema inmune que no puede distinguir células exógenas de otros demonios, por lo que no se activa y no elimina las células DFTD.

Los tumores DFTD se desarrollan primero en la cara, provocando un deterioro significativo de la capacidad de alimentarse e incluso llegando a provocar la oclusión de las vías respiratorias.

Los que no llegan a estos extremos sufren la alta agresividad de estos tumores que desarrollan metástasis en pocos meses en órganos principales como el páncreas y el hígado. Como consecuencia, los científicos estiman que esta especie podría desaparecer en los próximos 25 años.

Los estudios actuales y futuras investigaciones sobre los procesos moleculares involucrados en la proliferación de estos tumores serán esenciales para la conservación de esta especie animal única.

Publicado el día JUEVES 6/Mayo/2021


    Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales Beneficios Fiscales

    Curiosidades

    Empresarial

    Tecnología

    Deportes

    Espectáculos

    Inters

    Cartelera

    Local

    Nacional

    Internacional

MULTIMEDIA